El trabajo de la U. de Chile en secuenciación genética del SARS CoV2

 Publicado en Destacados, U. de Chile,

Académicos e investigadores del Centro para la Regulación del Genoma y del Centro de Modelamiento Matemático de la Universidad de Chile formaron un consorcio de universidades para apoyar esta labor de vigilancia genómica desarrollada por el Instituto de Salud Pública. La iniciativa, impulsada durante el primer semestre de 2020, aún no cuenta con financiamiento. Sin embargo, el Ministerio de Salud anunció esta semana la inclusión de las universidades en esta tarea para ampliar la detección de nuevas variantes del virus.

El martes, el ministro de Salud, Enrique Paris, junto a su par de Ciencias, Andrés Couve, dieron a conocer la inclusión de universidades al trabajo de secuenciación genómica del SARS CoV2, proceso que permite detectar y realizar seguimiento a las distintas cepas del virus y cuya labor hasta ahora era realizada por el Instituto de Salud Pública (ISP).

“Hasta el momento, el ISP ha detectado dos variantes, la británica y la brasileña. En el aeropuerto, nosotros somos capaces de detectar o captar una alarma, en el sentido de que hay una respuesta diferente en la reacción de polimerasa en cadena e inmediatamente eso se lleva al ISP”, sostuvo el titular de Salud. Añadió, además, que en esa institución, es “donde por el momento se hace la mayor cantidad de secuenciación, pero también los laboratorios universitarios van a contribuir y el Ministerio de Ciencias, que también está contribuyendo y va a liderar ese proceso”.

Sin embargo, hace cerca de un año, el Centro para la Regulación del Genoma (CRG), liderado por el académico de la Facultad de Ciencias de la U. de Chile, Miguel Allende, inició la secuenciación de muestras de genoma de SARS CoV2, proyecto impulsado para colaborar con la labor que hasta entonces venía realizando el ISP. La iniciativa, en la que colabora también el Centro de Modelamiento Matemático (CMM) de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas y otras universidades, ha permitido establecer una trazabilidad del virus, identificar nuevas variantes en el país, y poder hacer una descripción de estas, además de colaborar en el desarrollo de herramientas como vacunas y nuevos test.

Con muestras de distintas localidades, dicha información se ha puesto al servicio del país y de las autoridades para combatir la crisis sanitaria. “Cuando surgió la pandemia, nuestro centro, junto con académicos de la Universidad de Chile y de muchas otras, nos juntamos y armamos un consorcio para hacer genómica del virus SARS CoV-2, y para poner a disposición de las autoridades de Salud y del Ministerio de Ciencias todas las capacidades que tenemos para hacer secuenciación y poder colaborar en la caracterización de las variantes que van surgiendo de este virus”, sostuvo el académico Miguel Allende.

La conformación de este consorcio se realizó a inicios del 2020 y fue presentado en el mes de junio, en coordinación con las autoridades de Gobierno. “Lo que hicimos fue hacer algunas secuenciaciones con los fondos que teníamos y los recursos que teníamos para mostrar que esas capacidades existían, y desde fines del año pasado, cuando se retomó el tema de las variantes como algo muy significativo y preocupante, el Ministerio de Ciencias nos volvió a contactar y nos invitó a una mesa de trabajo con el Ministerio de Salud”, agregó Allende.

“Hemos seguido trabajando con ellos, viendo de qué manera podemos trabajar juntos, pero no ha habido todavía ni un convenio, ni financiamiento para los miembros del consorcio para poder trabajar, así que estamos a la espera de tener ese apoyo”, enfatizó.

Este trabajo, en el cual coopera también el Centro de Modelamiento Matemático (CMM) de la U. de Chile, permite también contribuir a la trazabilidad del virus en Chile para identificar nuevas variantes. El director del CMM, Alejandro Maass, explica que tanto el Centro de Regulación del Genoma, como el centro que él dirige, “intuimos que esto iba a ser un tema y nos organizamos internamente para poder empezar a secuenciar algunos de los COVID-19 que ya estaban en Chile”. De esta forma, frente a lo que estaba pasando en Chile y el mundo, “ordenamos las capacidades, prestamos algunas también a distintos grupos en el país, y la última etapa fue tratar de organizar un consorcio más nacional para ver la vigilancia genómica, y en eso estamos”, sostuvo.

Dado el volumen de casos en la actualidad, “es crucial ir sabiendo casi en tiempo real lo que está pasando. En un momento de la pandemia, hubo que aumentar la capacidad de hacer PCR a la gente. Hoy día es importante eso, pero también lo es saber qué variante fue la que apareció en una persona. Y, claro, no se puede hacer secuenciando a cada uno de los virus, pero sí se puede hacer buscando marcadores que lo identifiquen”, indica Maass.

Por su parte, Miguel Allende, comenta que “estamos empeñados en ayudar y colaborar en lo que se pueda. Nosotros hemos puesto no solo el conocimiento, sino que todos los recursos que tenemos a disposición del Gobierno si lo requiere y, por lo tanto, estamos en sintonía con este tema que vemos que tiene una gran importancia porque puede tener consecuencias importantes para la salud pública”.


Maritza Tapia, periodista Prensa U. de Chile. Fotos: Alejandra Fuenzalida.

 

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