Judith Butler: “Cualquier feminismo que sea transfóbico y esté involucrado en formas de odio es inaceptable”

 Publicado en Destacados, U. de Chile,

La teórica feminista y doctora Honoris Causa de nuestro plantel, participó del conversatorio “Pandemias, democracias y feminismos” junto a la vicerrectora de Extensión y Comunicaciones, Faride Zeran, y la presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, Emilia Schneider. En la instancia, organizada como parte del ciclo de “Conversaciones Fundamentales” de la Casa de Bello, Butler abordó la crisis social y sanitaria tanto en Chile como en Estados Unidos, la potencia del movimiento Black Lives Matter, y el rol de liderazgo que han asumido los feminismos.

Veo en las comunidades de cuidado, en las alianzas de solidaridad durante la pandemia, una forma de insistir en un mundo social donde nos cuidemos unos a los otros, donde reconozcamos nuestra interdependencia y donde busquemos formas comunes de vida que aseguren la educación, salud y refugio para todos”.

Esta y otras reflexiones respecto a la pandemia, la democracia y los feminismos realizó la teórica feminista, lesbiana y queer Judith Butler, una de las figuras más relevantes en el campo de la teoría crítica y del pensamiento contemporáneo, en un encuentro virtual organizado este martes 28 de julio por la Vicerrectoría de Extensión y Comunicaciones.

En conversación con la vicerrectora de Extensión y Comunicaciones y Premio Nacional de Periodismo, Faride Zeran, y la presidenta de la Fech, Emilia Schneider, la también académica de la Universidad de California en Berkeley analizó el momento actual por el que atravesamos tanto en Chile como en Estados Unidos, marcado por fuertes movilizaciones sociales y una crisis sanitaria, y reflexionó sobre las posibilidades que abre el feminismo en su rol de liderazgo y en la construcción de una ética del cuidado.


Feminismos

Refiriéndose al emblema y performance feminista “Un violador en tu camino”, creado por el colectivo Lastesis, Judith Butler aseguró que se trató de un “ejemplo de feminismo en su rol de liderazgo y en pensar en las calles como un lugar de violencia”.

Asimismo, la filósofa sostuvo que “el feminismo está pensando en las diversas formas de violencia ya por bastante tiempo y tiene un rol de liderazgo que cumplir. También ha estado pensando en el cuidado y la división de género en la fuerza laboral y ha pensado largo tiempo sobre qué vidas importan y que vidas no importan”.

Respecto a los discursos y prácticas transfóbicas al interior de los feminismos, Judith Butler enfatizó en que “cualquier feminismo que sea transfóbico, cualquiera que esté involucrado en formas de odio, de miedo y discriminación, es inaceptable. El feminismo tiene que estar comprometido con la libertad de género, la igualdad radical y las alianzas con otras posiciones minoritarias o disidencias sexuales. Un feminismo transfóbico no es feminismo, eso no puede suceder”.

Finalmente, agregó que no se trata solamente de pensar en torno a la identidad como feministas porque “tenemos una visión distinta de las interrelaciones, del mundo, qué es lo que debería ser la no violencia y qué es la igualdad radical. Algún día también vamos a poder pensar en qué es la justicia; la justicia que no tiene que ver con la venganza y que no está personificada en estas instituciones violentas como las prisiones”.

Una carta “anti-izquierda”

Consultada por la vicerrectora Faride Zeran sobre la “Carta sobre la justicia y el debate abierto”, firmada por más de 150 intelectuales –entre ellos Noam Chomsky, Gloria Steinem, Ian Buruma y Margaret Atwood- y a la que no adhirió Judith Butler, la teórica estadounidense aseguró que se trataría de una carta liberal, pero no de izquierda.

“La carta es problemática porque empieza diciendo ‘reconocemos que el movimiento Black Lives Matter es importante’; sin embargo, lo que está imponiendo son formas de censura, confrontación, que imposibilitan que muchas personas puedan hablar de manera honesta en público o tener un discurso público que sea civil”, afirmó.

“En la primera oración, cuando dicen ‘nosotros’, eso ya no es Black Lives Matter porque no había tantas personas afrodescendientes que firmaron, entonces es una recomendación más bien paternalista, de decir ‘esto es un movimiento importante, apreciamos los pasos que han dado, nosotros estamos acá, tú estás allá; nosotros nos diferenciamos de ti y te aplaudimos’. Eso es paternalismo, el decir: tenemos algo que decirte: no nos gusta tu voz, tus gritos, tu lenguaje, la rabia que tienen'”, agregó la teórica.

Al respecto, Butler sostuvo que “si estás enfrentando la violencia policial, vas a tener rabia, si es que te han silenciado por décadas, vas a gritar en formas que no se conforman con la idea de algo civil, educado”.

Finalmente, la filósofa apuntó a que estas formas y críticas deberían ser recibidas para aprender y obtener más conocimiento. “Con estas críticas duras puedo ser una persona más amable, no me van a cancelar o asesinar, sino que puedo tener más sabiduría, responder más y aprender de mis errores. Pero esta carta defiende el elitismo, no la conversación, porque tendríamos un conjunto muy distinto de personas que estarían firmando esto, serían personas más diversas. Esta carta es liberal, pero no es de izquierda, es anti-izquierda”.

Democracias

La vicerrectora Faride Zerán abordó las desigualdades estructurales acentuadas durante la pandemia y cómo el coronavirus ha afectado más a las comunidades afrodescendientes y latinas en Estados Unidos, mientras que en Chile ha cobrado la vida, sobre todo, de las personas que viven en los sectores más populares. Asimismo, mencionó las protestas sociales en Estados Unidos como parte del movimiento Black Lives Matter y consultó a Judith Butler sobre la incidencia de ambos acontecimientos en el país.

“El movimiento Black Lives Matter es muy importante porque observa no solamente la violencia policial y el asesinato policial en contra de los afrodescendientes hombres, mujeres, niños; sino que se opone al sistema de cárceles y al sistema de salud que no es costeable para personas que son mestizas, negras y pobres. (…) Lo que estamos viendo en este movimiento es una crítica completa de la desigualdad”, respondió la filósofa.

Mientras más fascista sea Trump, menos apoyo va a tener. Si bien hay supremacía blanca y personas que van a seguir apoyándolo, son menos de un 40 por ciento de la población y se alejan de él cada día más. El movimiento en las calles no se va a detener y nos pueden pegar, nos pueden meter en vans, pero no nos vamos a detener”, manifestó la teórica.

La vicerrectora Zerán realizó un diagnóstico sobre los actos de discriminación y discursos de odio que se han recrudecido durante la pandemia, al observar cómo ciertas comunidades se han visto afectadas porque se consideran “un enemigo contagioso”.

Al respecto, la filósofa feminista señaló que “para algunas personas hay un nuevo miedo en la vida social, el miedo a un extraño”, sin embargo, destacó las redes de cuidado y protección de las comunidades trans y al interior del feminismo, desde donde se ha elaborado una noción del cuidado “como un principio ético y político, mostrando que puede funcionar como una organización social que no es necesariamente la misma que la familia”.

Pandemias

La doctora Honoris Causa de la Universidad de Chile se refirió a la situación que atraviesan las mujeres y disidencias sexuales en el marco de la pandemia, explicando que “a las mujeres se les pide trabajar en la casa a la vez que están en línea, se les pide que salgan a trabajar, muy a menudo sufren peligros por la violencia en el hogar o no se les paga lo suficiente en su lugar de trabajo”.

“En Estados Unidos, y en el resto del mundo, vemos que la pandemia afecta a la comunidad mestiza y afrodescendiente mucho más que a la comunidad caucásica, blanca, porque estas comunidades no han tenido acceso a un buen sistema de salud, no han podido costearlo o se han visto enfrentadas a la discriminación cuando intentan obtenerla, y esto especialmente en la comunidad trans”, sostuvo la filósofa.

Sobre las situaciones de discriminación y violencia en contra de la comunidad trans, la presidenta de la Fech, Emilia Schneider, aseguró que “hay una cuestión muy interesante que nos hace replantearnos los horizontes políticos que ha tenido el movimiento de personas trans hasta el momento y los límites que tienen las banderas que levantamos por el reconocimiento formal. Finalmente, esto demuestra algo que ya veníamos diciendo hace mucho, que era que la Ley de Identidad de Género u otras políticas de acción afirmativas en el corte de lo formal no terminaron por garantizarnos la ciudadanía plena, no terminaron por garantizarnos derechos ni terminar con la violencia y con la exclusión que vivimos”.

Por otro lado, uno de los aspectos positivos que destacó Emilia Schneider respecto a la pandemia tiene relación con que se han desestimado mitos neoliberales que, a su juicio, eran incuestionables, como el individualismo, la necesidad de un Estado sin poder de intervención y que el mercado es la mejor forma de resolver las problemáticas sociales.

La contradicción hoy día es el mercado y el modelo versus la vida, porque de alguna manera el repertorio neoliberal para enfrentar esta pandemia ha dejado absolutamente clara la barbarie a la que nos tienen sometidas”, afirmó la también estudiante de Derecho de nuestra casa de estudios.


Bárbara Barrera, periodista Vexcom
Fotografías Alejandra Fuenzalida

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