Un entramado de 34 sistemas informáticos, desarrollado por equipos especializados de la Dirección de Tecnología y del DEMRE, permitió procesar en tiempo real más de 230 mil postulaciones a 47 universidades del sistema, asegurando seguridad, trazabilidad y equidad en la admisión universitaria 2026.
El éxito del Proceso de Admisión 2026 va mucho más allá de rendir la Prueba de Acceso a la Educación Superior. Detrás de todo el proceso hay 34 sistemas tecnológicos que interactúan entre sí para que las y los postulantes puedan ingresar sus preferencias en cualquiera de las 47 universidades que participan del sistema integrado de selección y admisión.
Para evaluar cada una de las postulaciones fue necesario desarrollar algoritmos que consideren los requisitos que exigen las instituciones de educación superior. Esto implica qué pruebas exigen, la ponderación de cada test, notas de enseñanza media, ranking, y debe considerar las vacantes y puntajes para el Programa de Acceso a la Educación Superior (PACE), los cupos para la Beca de Excelencia Académica (BEA) y cupos adicionales para mujeres en carreras científicas que estableció el Comité Técnico de Acceso del Subsistema Universitario.
“El aporte de la VTI al proceso de admisión universitaria es fundamental, no solo como garantía de seguridad y de buen funcionamiento, sino también para su mejora continua, a través de nuevos desarrollos que permiten su progreso constante”, destacó la profesora Leonor Varas, directora del Departamento de Evaluación, Medición y Registro Educacional, DEMRE.
Cómo funciona el engranaje digital
Para que el proceso de postulación, selección y admisión se lleve a cabo, el equipo técnico de la Vicerrectoría de Tecnologías de la Información (VTI) desarrolló 34 sistemas informáticos que trabajan de forma coordinada desde la aplicación de las pruebas de admisión hasta la entrega de los resultados de la selección.
El convenio de cooperación entre Demre y VTI contempla el trabajo de varios equipos de la Dirección de Tecnología (DIRTEC): sistemas e infraestructura que se ocupan del funcionamiento óptimo de los servidores, tanto virtuales como físicos, en clústeres y data centers distribuidos, así como proveedores en la nube, para agilizar la entrega de información.
En 2026 entre las 9 y las 12 horas del primer día de postulaciones, se entregaron más de 300 mil resultados (1.667 por minuto) y se recibieron más de 50 mil postulaciones (278 por minuto). “El sistema está diseñado para ser resiliente y puede soportar cargas en los momentos de mayor demanda, como miles de visitas en el momento de la entrega de resultados, lo que para el usuario final se traduce en un sistema rápido y confiable. Este servicio es vital para la tranquilidad de los estudiantes, ya que les permite conocer sus resultados de inmediato y empezar su proceso de postulación apenas se liberan los datos, sin esperas innecesarias”, informa Francisco Gaete, jefe del Área de Desarrollo Estratégico de la DIRTEC.
“La tecnología es el hilo conductor que asegura la integridad del proceso desde mucho antes de la entrega de los puntajes. Desarrollamos sistemas internos que permitieron a más de 25.000 examinadores y delegados digitalizar la logística de rendición en 700 locales de todo Chile. Nuestro foco principal está en el usuario: que las aplicaciones sean un apoyo a sus procesos y no una complicación. Además, buscamos asegurar la trazabilidad: garantizamos que los datos viajen sin errores desde la hoja de respuesta física hasta la base de datos central, eliminando cualquier brecha de seguridad en el camino”, destaca Salvador Cea, jefe de Desarrollo Interno del proyecto DEMRE-VTI.
Una vez que se abre la etapa de postulación, el sistema debe organizar una enorme cantidad de opciones académicas. Para la Admisión 2026, la tecnología integró la oferta de 47 universidades del sistema. Esto incluye instituciones de todo el país, desde la Universidad de Tarapacá en el norte hasta la Universidad de Magallanes en el sur, pasando por planteles tradicionales y regionales como la Universidad de Chile, la Universidad Católica, la Universidad de Concepción y la Universidad de Aysén. El software ordena las preferencias de los estudiantes para miles de carreras distintas, respetando las reglas de selección y los cupos especiales de manera transparente y automática.
“Detrás de una postulación simple hay un motor de cálculo extremadamente complejo. Nuestro trabajo fue programar algoritmos capaces de interpretar en tiempo real las reglas de 47 universidades distintas, integrando ponderaciones, cupos PACE, BEA y las nuevas cuotas de mujeres en ciencia. El software actúa como un orquestador que valida que cada preferencia ingresada cumpla con los requisitos específicos de cada institución, asegurando que la asignación de vacantes sea matemáticamente exacta y transparente”, comenta Miguel Burdiles, jefe de Desarrollo del proyecto DEMRE-VTI.
El proceso termina con la entrega de los resultados de la postulación, un momento clave en el que la precisión de los datos es lo más importante. La plataforma no solo avisa a quienes fueron seleccionados, sino que también habilita de inmediato los trámites de matrícula en las 47 universidades. “Este flujo constante de información, que abarca desde que el estudiante se inscribe hasta que se matricula, demuestra cómo la tecnología es la garantía de que el acceso a la educación superior en Chile sea seguro y eficiente para todos”, concluye Francisco Gaete.
VTI-DEMRE