La actividad, organizada por la Unidad de Asuntos Estudiantiles y Comunitarios junto al Centro de Estudiantes, reunió a funcionarios, académicos y estudiantes en torno a juegos tradicionales, música y comida, con el propósito de generar un espacio de encuentro y convivencia alejado de las exigencias académicas.
Este invierno ha sido un poco más oscuro de lo esperado. Han sido muchos días nublados consecutivos, con lluvias intensas y temporales que han dejado consecuencias en distintas regiones del país. Pero, a veces, ocurren sincronías. El miércoles 19 de agosto apareció un sol primaveral, justo y preciso para iluminar los Bachijuegos 2026: Bienvenido 2do Semestre, actividad organizada por la Unidad de Asuntos Estudiantiles y Comunitarios junto al Centro de Estudiantes de Bachillerato. El encuentro contó con más de una decena de juegos tradicionales de distintas partes del mundo, todos de madera, instalados en el Patio del Útero. Las actividades pusieron a prueba el ingenio, la motricidad fina, los cinco sentidos y, en varios casos, la capacidad de trabajar en equipo.
Ana María Yáñez, trabajadora social de Bienestar Estudiantil del Programa, destacó que los juegos permiten recuperar tradiciones y, al mismo tiempo, generar espacios de bienestar. “Además de entretener, el objetivo es promover la importancia de la salud mental de los estudiantes, el bienestar y su calidad de vida. A través del juego no solo se pueden entretener, sino que también pueden compartir y distraerse un rato, lejos de las pantallas y los teléfonos”, explicó.
La idea iba más allá de organizar una convivencia o una competencia. Era sacarse por un rato la pesadumbre invernal, dejar atrás el cansancio del primer semestre y tener un momento de encuentro triestamental y distinto al habitual, entre quienes forman parte del Programa de Bachillerato.
“Creo que en esta vorágine de clases y pruebas es importante que nos encontremos en un espacio más relajado, en donde podamos compartir un poquito con los estudiantes desde otro lugar”, contó el profesor Carlos Garrido, coordinador de la asignatura de Química, quien se sumó a la actividad. “Creo que nos hace bien, así que por eso me di el tiempo de arrancarme un ratito”, confesó.
Este tipo de encuentros también cumple un papel importante en la construcción de comunidad. “Nos permiten fomentar una convivencia universitaria sana entre todos los que transitamos y habitamos este espacio”, explicó Cristian Ferreira, psicólogo de la unidad de Orientación, Consejería y Apoyo Académico del Programa. “Además, permite dejar de entender la convivencia solo como la ausencia de problemas relacionales, sino también comprenderla como la capacidad que tenemos como equipo de generar momentos de encuentro que nos permitan vincularnos desde otro tipo de conversaciones y actitudes, que es lo que se genera al jugar”, añadió.
En años anteriores, el Programa Académico de Bachillerato también ha impulsado actividades de encuentro y distensión para su comunidad, como los Bachidesquites de temporada. En esa misma línea, los Bachijuegos buscaron generar un espacio para compartir fuera de las exigencias académicas.
“Esperamos que estas actividades se sigan realizando y se conviertan en una tradición en Bachillerato. Como estudiantes, nos hace muy bien contar con espacios para compartir y encontrarnos en un ambiente que no esté marcado por las pruebas, el cansancio y el estrés”, afirmó Catalina Pineda, integrante del Centro de Estudiantes del Programa.
“Poder vivir momentos como este, con juegos, comida y música, hace que la experiencia universitaria sea mucho más amena. Como Centro de Estudiantes estamos muy contentos con el resultado de esta actividad y esperamos que podamos seguir generando este tipo de espacios para la comunidad”, agregó Beatriz Romero, también integrante del Centro de Estudiantes.

















Por Paulina Cabanillas F.
Fotografías: Fernanda Téllez Gross.
Unidad de Comunicaciones y Gestión Cultural
Programa Académico de Bachillerato
Universidad de Chile