U. de Chile impulsa instancia para fortalecer la inclusión estudiantil

 Publicado en Destacados, Portada, U. de Chile,

Pensar el futuro de la inclusión en la Universidad de Chile es el objetivo de la Mesa MIES (Modelo de Inclusión en Educación Superior), espacio impulsado por la Oficina de Equidad e Inclusión (OEI) en el que participan todas las unidades académicas de nuestro plantel. La iniciativa busca levantar una serie de acciones desde las fortalezas, avances y barreras que existen en cada territorio, siempre con una perspectiva de derechos humanos.

ortalecer la inclusión estudiantil en la Universidad de Chile, a través del reconocimiento y eliminación de las barreras para la participación con identidad, promoviendo, a su vez, los factores potenciadores que facilitan el acceso a todas las oportunidades que nuestra institución ofrece. Este es el objetivo principal de la Mesa MIES (Modelo de Inclusión en Educación Superior), espacio liderado por la Oficina de Equidad e Inclusión (OEI), que tuvo su primera sesión la pasada semana.

La instancia convocó a todas las unidades académicas de nuestra Universidad, con el apoyo fundamental de la Dirección de Bienestar y Desarrollo Estudiantil y el Departamento de Pregrado. La primera sesión de esta iniciativa estuvo encabezada por la directora de la OEI, Maribel Mora Curriao, quien agradeció la alta asistencia y enfatizó que “en este trabajo de largo plazo, es emocionante ver el compromiso de todos los que estamos acá y ver también que ese compromiso ha ido aumentando en este importante proceso”.

Sus palabras fueron secundadas por las de la vicerrectora de Asuntos Estudiantiles y Comunitarios, Sonia Pérez Tello. “Lo que se comienza a trabajar no es cualquier modelo de inclusión, sino que es a partir de la experiencia de equipos que han estado compartiendo y trabajando diversidades universitarias de manera pionera en nuestro país, quienes han construido no solo estrategias apremiantes, urgentes y difíciles de implementar, sino que también con un nivel y una capacidad reflexiva muy valiosa, que permite que con este Modelo ocurra algo que pocas veces vemos en las universidades, que es la capacidad de aprender de lo que vamos haciendo, y de aprender también de las comunidades con las que trabajamos”, enfatizó sobre la relevancia de esta iniciativa.

Por su parte, la vicerrectora de Asuntos Académicos, Rosa Devés, valoró la existencia de un antecedente previo: el Modelo de Desarrollo Integral del Estudiante del año 2012, el que ha jugado un papel “muy importante en el desarrollo integral de las y los alumnos de nuestra Universidad”, asociando dicho proceso a este camino que inicia la Mesa MIES, ya que “este modelo da varios pasos más adelante y tengo la convicción de que va a ser tremendamente relevante no solo para la Universidad de Chile, sino que para todo el conjunto de la Educación Superior”.

La diversidad como aporte a la Educación Superior

Durante la actividad, Maribel Mora Curriao presentó los antecedentes previos, el contexto, los objetivos y estrategias, y los ámbitos y temáticas en los que ha trabajado la Universidad sobre inclusión, destacando como pilar fundamental la perspectiva de derechos humanos que debiese tener el modelo, así como el reconocimiento de que “la diversidad es un aporte a la Educación Superior”. La académica, además, recordó el trayecto que ha tenido la inclusión en nuestro plantel, labor que se ha visto reflejada en tres políticas institucionales aprobadas a la fecha: Política de Equidad e Inclusión Estudiantil, Política Universitaria de Inclusión y Discapacidad en la Perspectiva de la Diversidad Funcional, y Política Universitaria para avanzar en la inclusión de los Pueblos Indígenas, sus culturas y sus lenguas.

Posteriormente, abordó los pilares fundamentales y las estrategias de este modelo, destacando tres grandes elementos: incidencia, acceso efectivo y participación con identidad, donde la base es la restitución de derechos como eje de acción. La directora de la OEI explicó que “para que el acceso efectivo pueda llegar a la incidencia tiene que existir una educación de calidad como agente mediador. A su vez, la participación con identidad requiere de estrategias de empoderamiento. Y, por último, el pilar que une la restitución de derechos con la incidencia es la utilización de estrategias claves para la inclusión, que son el diseño universal y la eliminación de barreras”.

Finalmente, señaló las áreas de trabajo para pensar la inclusión: diversidad funcional y discapacidad; diversidad cultural, nacional y migrante; diversidad sexual y de género; y diversidad socioeducativa y territorial, invitando a las distintas unidades académicas a trabajar, este segundo semestre, en el diagnóstico que realiza cada espacio según “sus propias realidades”. Dicho trabajo sería presentado a fines de 2021 a las autoridades de nuestra Casa de Estudios.

La actividad concluyó con un taller por grupos, en donde las y los representantes designados por las autoridades de cada unidad académica para las cuatro áreas de desarrollo del MIES tuvieron una primera conversación en torno a los distintos diagnósticos, fortalezas y debilidades de las diversas facultades e institutos. La metodología de este espacio colaborativo de afianzamiento del MIES divide el trabajo de cada unidad académica en tres documentos: análisis FODA, análisis de actores claves y flujos de acción, y proyecciones y propuestas.

Cada facultad e instituto debe entregar dichos análisis en las fechas previstas antes de la siguiente reunión, de manera que en las sesiones ampliadas de octubre, noviembre y diciembre se vaya presentando la sistematización de estos documentos para tener un panorama institucional, lo cual servirá como un insumo fundamental para la validación del Modelo de Inclusión en Educación Superior.

Paralelamente a las sesiones ampliadas de la Mesa MIES, las áreas de la Oficina de Equidad e Inclusión están desarrollando un trabajo de consulta y retroalimentación a través de instancias especializadas o Comités Ejecutivos, con integración triestamental y participación de actores del ámbito público y la sociedad civil, donde se busca obtener una perspectiva técnica y política desde los agentes internos y externos involucrados en cada temática, que alimentará el desarrollo de la Mesa y el proceso de validación de este modelo.


Renato Henríquez Salazar, periodista DAC. Oficina de Equidad e Inclusión. “Lo esencial para algunas personas, es bueno para todos y todas”

 

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